Este 21 de noviembre se celebró el Día del Estudiante Universitario, efeméride que rinde tributo a los aguerridos universitarios que en dicha fecha, en 1957, iniciaron una huelga para protestar contra la negación de las más elementales libertades cívicas y el orden represivo instaurado en el país durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, que cayó el 23 de enero de 1958, es decir, a los dos meses después
Hoy, a 53 años de esa gesta, los estudiantes siguen dando la batalla ideológica, comprometidos con el futuro de la patria, con un país independiente que no sea colonia de ningún imperio y que propenda al derecho igualitario de los ciudadanos.
Los jóvenes de esta época reclaman mayores posibilidades de ingreso al Sistema de Educación Superior para los sectores de más escasos recursos, pues las universidades públicas autónomas fueron secuestradas para educar y formar a los hijos de la burguesía. También reclaman una nueva Ley de Universidades incluyente que, entre otras cosas, exija a las autoridades el manejo diáfano de los recursos que administran y la paridad de derechos entre los miembros de la comunidad de cada institución, sobretodo en las elecciones de Gobierno y Co-Gobierno de las universidades nacionales, públicas y autónomas.
Sabiamente proclamó El Libertador, Simón Bolívar, que “un hombre sin estudios es un ser incompleto”. Este pensamiento del Padre de la Patria se sustenta el objetivo fundamental del Gobierno Nacional: Formar hoy los ciudadanos que serán mañana los motores productivos del país.
Así, pues, la administración del Presidente Hugo Chávez, consciente de que la educación es la elevación del nivel socioeconómico de un pueblo, creó la Misión Sucre (destinada a los estudios universitarios) y abrió innumerables instituciones de educación superior, entre las cuales mencionamos a la Universidad Bolivariana de Venezuela, Universidad Nacional de la Fuerza Armada (Unefa), Universidad Nacional de la Seguridad (UNES), Universidad del Deporte y la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela, entre otras. El objetivo macro del primer mandatario ha sido incorporar al nivel universitario a miles de bachilleres que por años se vieron excluidos de los sistemas convencionales de educación superior, llevándoles excelencia académica sin el peso del pago de una matrícula semestral o anual.
Chávez también ha centrado su atención en los niveles básico y diversificado de la educación, lo que lo llevó a crear las Misiones Robinson y Ribas que han contribuido a elevar el nivel educativo de la población, en un esfuerzo que se vio recompensado con el anuncio que hizo la Organización de las Naciones Unidas de declarar a Venezuela como territorio libre de analfabetismo. En el campo económico, esto se traduce en profesionales que se insertarán en el aparato productivo nacional y en el sistema de atención a la población (como los sectores salud y educación).
Este domingo marcharon los estudiantes universitarios y con ellos estuvo el Presidente, quien los calificó como “la vanguardia de la Revolución”. Tanto los estudiantes como el jefe del Estado reclamaron la rendición de cuentas a las autoridades de las universidades públicas autónomas que, aparte de creerse instituciones privadas al servicio de la burguesía imperialista, envenenan la mente de quienes se forman en sus aulas y les inculcan un odio acérrimo contra el Presidente de la República, contra las clases populares y contra el socialismo, sin que en su interior haya un franco debate y confrontación abierta de las ideas.
“Quien tenga ojos que ojos que vea”: La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. (Unesco) sostiene que Venezuela es el segundo país latinoamericano con mayor matrícula de educación universitaria en Latinoamérica y el quinto del mundo, con el 83% de ciudadanos inscritos en ese sistema. Como parte de los avances de la Revolución Bolivariana, durante el período 1999-2009, el número de inscritos en el subsistema de educación universitaria se incrementó en 193%.
Esta es la verdad que le duele a los oposicionistas. Las cifras y los hechos están a la vista de quien, en realidad, quiera ver.
Los jóvenes de esta época reclaman mayores posibilidades de ingreso al Sistema de Educación Superior para los sectores de más escasos recursos, pues las universidades públicas autónomas fueron secuestradas para educar y formar a los hijos de la burguesía. También reclaman una nueva Ley de Universidades incluyente que, entre otras cosas, exija a las autoridades el manejo diáfano de los recursos que administran y la paridad de derechos entre los miembros de la comunidad de cada institución, sobretodo en las elecciones de Gobierno y Co-Gobierno de las universidades nacionales, públicas y autónomas.
Sabiamente proclamó El Libertador, Simón Bolívar, que “un hombre sin estudios es un ser incompleto”. Este pensamiento del Padre de la Patria se sustenta el objetivo fundamental del Gobierno Nacional: Formar hoy los ciudadanos que serán mañana los motores productivos del país.
Así, pues, la administración del Presidente Hugo Chávez, consciente de que la educación es la elevación del nivel socioeconómico de un pueblo, creó la Misión Sucre (destinada a los estudios universitarios) y abrió innumerables instituciones de educación superior, entre las cuales mencionamos a la Universidad Bolivariana de Venezuela, Universidad Nacional de la Fuerza Armada (Unefa), Universidad Nacional de la Seguridad (UNES), Universidad del Deporte y la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela, entre otras. El objetivo macro del primer mandatario ha sido incorporar al nivel universitario a miles de bachilleres que por años se vieron excluidos de los sistemas convencionales de educación superior, llevándoles excelencia académica sin el peso del pago de una matrícula semestral o anual.
Chávez también ha centrado su atención en los niveles básico y diversificado de la educación, lo que lo llevó a crear las Misiones Robinson y Ribas que han contribuido a elevar el nivel educativo de la población, en un esfuerzo que se vio recompensado con el anuncio que hizo la Organización de las Naciones Unidas de declarar a Venezuela como territorio libre de analfabetismo. En el campo económico, esto se traduce en profesionales que se insertarán en el aparato productivo nacional y en el sistema de atención a la población (como los sectores salud y educación).
Este domingo marcharon los estudiantes universitarios y con ellos estuvo el Presidente, quien los calificó como “la vanguardia de la Revolución”. Tanto los estudiantes como el jefe del Estado reclamaron la rendición de cuentas a las autoridades de las universidades públicas autónomas que, aparte de creerse instituciones privadas al servicio de la burguesía imperialista, envenenan la mente de quienes se forman en sus aulas y les inculcan un odio acérrimo contra el Presidente de la República, contra las clases populares y contra el socialismo, sin que en su interior haya un franco debate y confrontación abierta de las ideas.
“Quien tenga ojos que ojos que vea”: La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. (Unesco) sostiene que Venezuela es el segundo país latinoamericano con mayor matrícula de educación universitaria en Latinoamérica y el quinto del mundo, con el 83% de ciudadanos inscritos en ese sistema. Como parte de los avances de la Revolución Bolivariana, durante el período 1999-2009, el número de inscritos en el subsistema de educación universitaria se incrementó en 193%.
Esta es la verdad que le duele a los oposicionistas. Las cifras y los hechos están a la vista de quien, en realidad, quiera ver.
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